PRESENTACION KITXU

1605_0032

KITXU y el BOSQUE ENCANTADO 2009

KITXU SÁNCHEZ QUINTANA cayó al Planeta Tierra a principios de los 60, en plena incubación de tantas y tan fecundas revoluciones. Miró alrededor y creyó que el Globo era uno solo, sin fronteras. El destino o el azar lo emplazó pronto en Pamplona, que dio acento a su castellano, cinceló su carácter con distintiva bonhomía Navarra, le hizo amigo de la madera y piedra de sus bosques cercanos, amante de los matices de su clima y le dio unos ojos del azul de las nieblas para ver las formas ocultas en ellas que nadie más ve. Él contribuyó a mejorar su ciudad, y como muestra de ello se pueden contemplar distintas fachadas embellecidas por su mano
Con la ingenuidad del niño, pero también con la bondad del místico, creyó desde muy pronto que el mundo es perfectible, y militó enseguida en movimientos sociales y en el arte. Irónicamente, sin saber todavía que era por dentro todo un guerrero, apoyó la causa antimilitarista y luchó por el derecho a la objeción de conciencia.

En Italia, en la Escuela Cerámica de Faenza, comulgó con los espíritus del pasado y del presente artesano, trayéndose a Iberia algo de renacentista. Desde entonces cultiva la escultura, la talla, la pintura, el arte funcional…

En pintura, evita las figuras conocidas, naturales, y plasma sólo fuerzas y movimientos: En escultura, crea formas hipnóticas de rara ingravidez y textura, como madera noble hecha seda en flotación. Formas sin forma parangonable, ultraterrenas, mofándose de cualquier sentido que uno quiera perpetrarles; paradojas táctiles de lo terreno y lo divino en muda elocuencia, abstracciones corporizadas… como un jardín de talismanes constelados al modo de los astros.

El hierro, la madera, el mármol, la cerámica, la arcilla son sus materiales preferidos y rara vez alguna de sus obras no toma forma a partir de todos ellos a través de su mente creativa y sus manos de artesano. A menudo, Kitxu da forma a volúmenes geométricos de rara imprevisibilidad que se superponen unos a otros o se unen por medio de cimbreantes varillas de hierro en la búsqueda de un equilibrio imposible, creando inquietantes y deshumanizadas entidades dendroides; en otros casos, como anhelante de romper el fatal sortilegio de ángulos y aristas regulares, talla su materia en figuras amorfas, ebrias, bulbosas, desvaídas, como las montañas derretidas de un sueño.

En la última década, comprometido con la causa ecológica, Sánchez Quintana busca la belleza oculta en materiales que la sociedad desprecia. Del uso de estos desechos ha creado un arte nuevo en cierto modo reflexivo, subversivo, provocador. Y reciclándolos, este artista se recicla abriendo puertas a su obra hacia un futuro incierto, pero sin duda desafiante.

Anuncios

~ por kitxu en 8 noviembre, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: